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Yo, Rubén Blades. Confesiones de un relator de barrio (Algunos subrayados a resaltador)
¿Rubén Blades o “Bleids”? Yo ni siquiera me había puesto a pensar en eso, porque en panamá la gente me llama Rubén. Mi abuelo, el que le dio el nombre a mi papá, me lo pasó a mí. No hay alternativa. Él nació en barbados, que es una colonia inglesa. En panamá a nosotros nos han dicho de las dos maneras. El apellido no se presta para ningún doble sentido, así que es indiferente.
Cuando comencé a escribir en 1970 había 17 dictadores en américa latina que, de haber leído mis letras, me hubieran condenado como hombre de izquierda. Lo más difícil era pues, convencer a las compañías grabadoras que aceptaran grupos de salsa que no respondieran a la imagen carnavalesca de orquestas como la de Xavier Cugat